ÁRBITRO PRINCIPAL Y SEGUNDO ÁRBITRO.
Cada partido será controlado por dos árbitros que tendrán autoridad total para hacer cumplir las reglas de juego en dichos encuentros, teniendo en cuenta que sus decisiones sobre hechos relacionados con el juego son definitivas.
Si el árbitro y el segundo árbitro observan que una decisión es errónea pueden modificarla siempre que no se haya reanudado el juego o haya terminado el partido.
Si ocurre un desacuerdo entre ambos, prevalece la decisión del árbitro.
El segundo árbitro se coloca en el lado opuesto al que controla el árbitro principal y llevará también silbato. Deben ir equipados con pantalón largo en color oscuro y con zapatillas y calcetines blancos.

CRONOMETRADOR Y TERCER ÁRBITRO.
Si no hay cronometrador, el árbitro ejercerá también esta función.
Se designa un cronometrador y un tercer árbitro que se colocan en el exterior del terreno de juego a la altura de la línea de medio campo. Dispondrán de un cronómetro y de un dispositivo para llevar el control de las faltas de cada equipo.
El cronometrador pone en marcha el cronómetro al inicio, lo detiene cuando el balón está fuera de juego, controla el minuto de tiempo muerto y avisa de la quinta falta acumulativa, todo ello mediante silbato o señal acústica.
El tercer árbitro asiste al cronometrador, registrando las faltas, los tiempos muertos, las interrupciones de juego, los números de los jugadores que marcan los goles y de los sancionados, controla el equipamiento de los jugadores y los balones.
En caso de lesión de uno de los dos árbitros, sustituirá al segundo árbitro.


ACTA.